viernes, 19 de octubre de 2007

Bilbo

En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad.



El hobbit
J R R Tolkien



1 comentario:

masha dijo...

Los hobbits son criaturas realmente sorprendentes.
Puedes aprender todo lo que se refiere a sus costumbres y modos en un mes y después de cien años aun te sorprenderán.....



Beso!